El Niño y La Niña
Impactos de El Niño en México
En nuestro país, los regímenes de lluvias de invierno y verano se ven afectados. de manera general, las lluvias de invierno se intensifican durante años de El Niño; además de que se registra mayor incidencia de frentes fríos y lluvia en la zona norte y centro de México. Sin embargo, estos efectos no siempre son los mismos ni se presentan con la misma intensidad; las diferencias en las anomalías invernales de lluvia entre cada año, dependen en gran medida de la posición de las circulaciones estacionarias, que a su vez son dependientes de las características de la anomalía de la actividad convectiva en el Pacífico central durante El Niño.
En veranos de El Niño, en la mayor parte de México disminuyen las lluvias, por lo que la sequía comienza a aparecer. En este periodo, la zona de convergencia intertropical del Océano Pacífico del este, tiende a permanecer más cercana del ecuador, por lo que la fuente de humedad para las lluvias en la costa oeste de México, durante los meses de junio, julio y agosto, permanece alejada y con ello las lluvias de verano son escasas.
La afectación por ciclones tropicales en las costas del país, también se ve alterada. Relaciones estadísticas sugieren que durante años de El Niño aumenta el número de huracanes en las costas del lado del Océano Pacifico, mientras que disminuyen en el lado del Océano Atlántico, Mar Caribe y Golfo de México. Sin embargo, aún no es claro en qué parte del Océano Pacifico se formarán más huracanes y si tenderán a seguir trayectorias más cercanas o alejadas de las costas mexicanas.
Debido a que la anomalía de agua caliente que aparece en el Pacífico del oeste puede extenderse hasta las costas de la República Mexicana, se piensa que la intensidad de los huracanes puede verse aumentada por la ocurrencia de El Niño. Por otra parte, la disminución en el número de huracanes en el Golfo de México, afecta a la ocurrencia de lluvias en el norte de Veracruz, Tamaulipas y Coahuila, por lo que la sequía durante veranos de El Niño puede ser severa en esas regiones.
Condiciones actuales
En veranos de El Niño, en la mayor parte de México disminuyen las lluvias, por lo que la sequía comienza a aparecer. En este periodo, la zona de convergencia intertropical del Océano Pacífico del este, tiende a permanecer más cercana del ecuador, por lo que la fuente de humedad para las lluvias en la costa oeste de México, durante los meses de junio, julio y agosto, permanece alejada y con ello las lluvias de verano son escasas.
La afectación por ciclones tropicales en las costas del país, también se ve alterada. Relaciones estadísticas sugieren que durante años de El Niño aumenta el número de huracanes en las costas del lado del Océano Pacifico, mientras que disminuyen en el lado del Océano Atlántico, Mar Caribe y Golfo de México. Sin embargo, aún no es claro en qué parte del Océano Pacifico se formarán más huracanes y si tenderán a seguir trayectorias más cercanas o alejadas de las costas mexicanas.
Debido a que la anomalía de agua caliente que aparece en el Pacífico del oeste puede extenderse hasta las costas de la República Mexicana, se piensa que la intensidad de los huracanes puede verse aumentada por la ocurrencia de El Niño. Por otra parte, la disminución en el número de huracanes en el Golfo de México, afecta a la ocurrencia de lluvias en el norte de Veracruz, Tamaulipas y Coahuila, por lo que la sequía durante veranos de El Niño puede ser severa en esas regiones.
Condiciones actuales

